viernes, 20 de noviembre de 2015

La otra voz, de Octavio Paz

Releyendo este fantástico (y último) ensayo de Octavio Paz, me vino a la memoria el título de este blog -y de paso- el blog mismo.
Vaya un pequeño homenaje al gran Octavio Paz, luchador incansable de la libertad.

"Al escribir estas reflexiones he recordado una y otra vez, no sin melancolía, las luchas que durante muchos años y en distintos países sostuvimos algunos poetas, escritores y artistas. En mi juventud, en contra del “realismo socialista”, una doctrina que pretendía someter la literatura a los dictados de un Estado y de un partido que, en nombre de la liberación del género humano, levantaba monumentos a la gloria del látigo y la bota. Más tarde, la querella de “la literatura comprometida”. Si la idea de Sartre era confusa, las interpretaciones a que dio pie, especialmente en América Latina, fueron deletéreas. Hubo necesidad de fumigarlas con la crítica. No me arrepiento de esas batallas; valieron la pena. Hoy las artes y la literatura se exponen a un peligro distinto: no las amenaza una doctrina o un partido político omnisciente sino un proceso económico sin rostro, sin alma y sin dirección. El mercado es circular, impersonal, imparcial e inflexible. Algunos me dirán que, a su manera, es justo. Tal vez. Pero es ciego y sordo, no ama a la literatura ni al riesgo, no sabe ni puede escoger. Su censura no es ideológica: no tiene ideas. Sabe de precios, no de valores".
Octavio Paz, 1989.

"La otra voz": http://openinsight.mx/wp-content/revista/OpenInsight_E-V6N10_LaOtraVoz_p13.pdf

martes, 25 de diciembre de 2007

25 de Diciembre 2007


Fiesta de la Navidad, 2007.
Me animo, después de muchos meses de ires y venires, a comenzar este blog, con la profunda convicción de que el ser humano aspira a una 'libertad mayor'. Esta aspiración se pone en acción por medio de la búsqueda, búsqueda a veces fatigosa, angustiante, desilusionante; pues buscamos esa libertad en tantos lugares que terminan enclaustrándonos todavía más...
Y nos desesperamos en esta búsqueda.
Y queremos culpar a otros, de nuestros fracasos.
Y terminamos apartando a Otro de nuestras vidas...
... y nos vamos esclavizando.

Buscamos la libertad porque queremos ser felices, y no acabamos de entender que la Felicidad misma nos ha nacido hoy.
No es coincidencia partir hablando de la libertad de nuestras vidas, de la más profunda, verdadera y real libertad, en la Fiesta de la Natividad.

Porque hoy es Fiesta de Gozo.
Hoy es Fiesta de Esperanza.
Hoy es Fiesta de Libertad,
pero ante todo,
de una Libertad Mayor.

¡Muy Feliz Navidad a todos!